Uma mulher grávida em busca de algum significado sobre o mistério da humanidade e sua louca vontade coletiva de reprodução. Tudo que nenhum site sobre gravidez ousa publicar.
Yo a veces creo que vivo para visitar a una amiga que vive en Sao Paulo. Una que conocí no hace mucho, que me abrió las puertas de su casa sin conocerme del todo, que tiene algunos perros, una hija hermosa y un buen hombre al lado, de esos que en mí país (creo que es el mismo de ella) llaman un "alto pana". Un bródercito. Ella -me cuentan, me entero por Internet- tiene una barriga indómita, grande, pateadora. Y yo me alegro. Porque la confianza a ciegas habla de los buenos sentimientos. No necesita títulos. Y tiene que ver con un espíritu que se hace preguntas tontas, sobre la vida, que pega volantes con corazones y me convence de creer, a veces, que vivo para esos viajes.
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Yo a veces creo que vivo para visitar a una amiga que vive en Sao Paulo. Una que conocí no hace mucho, que me abrió las puertas de su casa sin conocerme del todo, que tiene algunos perros, una hija hermosa y un buen hombre al lado, de esos que en mí país (creo que es el mismo de ella) llaman un "alto pana". Un bródercito. Ella -me cuentan, me entero por Internet- tiene una barriga indómita, grande, pateadora. Y yo me alegro. Porque la confianza a ciegas habla de los buenos sentimientos. No necesita títulos. Y tiene que ver con un espíritu que se hace preguntas tontas, sobre la vida, que pega volantes con corazones y me convence de creer, a veces, que vivo para esos viajes.
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